Se vende ética

Una y mil veces se me ha ocurrido escribir acerca de este tema. Siempre que medito cómo comunicar mis ideas al respecto, tiemblo de los nervios. Es más, mientras escribo estas palabras estoy temblando.  A veces, da miedo expresarse libremente, pero llegó el momento de hacerlo. Así que hoy decidí exponerme y dar mi opinión acerca de algo que puede ser controversial y que puede ser criticado. Aquí les va.

He querido hablar de ética desde que empezamos C´Santos. Incluso en un momento quisimos transformarlo en una campaña de publicidad, pero nunca logramos pensar en una forma adecuada de comunicarlo, de un modo que no ofendiera y que al mismo tiempo concientizara, siempre manteniendo lo chic del mercadeo en el mensaje. Y es que, a veces, reflexionar sobre la moralidad del obrar humano, es más complicado de lo que parece.

Quiero empezar con compartirles cuál fue el detonante que me llevó a pensar en esto y a querer alzar mi voz. Una vez alguien me dijo: “te ha ido súper bien. Tu marca se ha vuelto muy reconocida, pero no porque vendas los mejores diamantes… jajaja”. Lo simpático de esta anécdota es que esta persona quería pedirme un patrocinio. Esa frase me impactó tanto que pasé días pensando mucho alrededor de ella. Pensé y pensé. Al final, me di cuenta que no me había ofendido, sino que solo me dio la tarea de reflexionar mucho. Agradezco los momentos donde alguien me reta a deliberar conmigo misma el porqué de ciertas percepciones. Les comparto entonces mi razonamiento.

En C´Santos tal vez no vendamos los “mejores diamantes”, pero vendemos diamantes que yo, gemóloga graduada del Instituto Gemológico de América (GIA), escojo uno por uno. Que me tomo el tiempo de sentarme, antes de comprarlos, a calificarlos con lupa en mano y asegurarme que el diamante es lo que su certificado dice que es. Vendo diamantes con certificados de los laboratorios más prestigiosos y serios en la industria de la joyería. Vendo de acuerdo a mi experiencia. Estudié en la institución más prestigiosa del gremio, trabajé dos años con un Diamond Dealer con quien, ¿adivinen qué hacia todos los días? Sí, calificaba y surtía diamantes con los más altos estándares de la industria, porque mi jefe solo vendía los “mejores diamantes”. Trabajé otros dos años en Tiffany & Co. y ¿adivinen qué? Era la única gemóloga de planta que tenía que hacer todo el control de calidad de los diamantes que entraban y salían de la joyería. En una ocasión me tocó confirmar que un diamante de 11.00 quilates tenía características ideales: color D (el color más incoloro), claridad IF (internally flawless, impecable y sin defectos internos) y de corte ideal. En efecto, era lo que el certificado decía que era.

Agradezco tanto la confianza depositada en mí para formarme como profesional. Pero lo hice en un país donde la ética es común. Trabajar honradamente es el único modus operandi de los miles de profesionales en Estados Unidos que allí se desarrollan porque existen leyes y consecuencias. Hoy vivo en un país distinto. Así como todo, tiene sus pros y sus contras. Sin duda, hay más pros que contras, sin embargo hoy escribo de un gran contra. Escribo acerca de la falta de ética que vive en muchos de nosotros. Una falta de ética que está impregnada en la sociedad con una doble moral. Estoy segurísima que no soy la única que ha escuchado más de alguna vez la frase “yo soy buen guatemalteco, pero prefiero ahorrarme el IVA” Muchas veces creemos ser más inteligentes que el sistema porque como “no hay sistema” (o simplemente no funciona como debiese de hacerlo) entonces, no hay consecuencias.

Orgullosamente puedo decir que en C´Santos vendemos ética.

C´Santos empezó con los pocos ahorros que teníamos como pareja recién casada. Para nosotros era nuestra fortuna y estábamos dispuestos arriesgarlo todo. Desde el primer día, uno de los valores de nuestra empresa ha sido la ética profesional. En C´Santos van a comprar joyería que paga impuestos, que los paga a veces renegando porque pareciera que el Estado es el mejor socio de la empresa, pero al final se hace con gran satisfacción y orgullo de que hacemos lo correcto.

Cuando abrimos la joyería (2010), era una época de crisis en la industria. El valor del oro había llegado a un all time high de un poco más de $1000 por onza. Solo para darles una referencia, cuando comencé a estudiar gemología y diseño de joyas, el oro valía $300 la onza y ese precio se había mantenido estable desde que tengo memoria (años 90).  Cuando yo regrese a Guatemala ,7 años después, el oro estaba en $800 por onza. Hoy la onza de oro esta en $1182.82.  El precio del oro es un buen indicador de como se comportan los precios de los diamantes y todo lo que con lleva la industria de la joyería.

¿Por qué les cuento todo esto? Porque construir un inventario de los “mejores diamantes” toma tiempo, especialmente cuando se actúa de manera recta y la competencia, en su mayoría, es informal (aunque clientes no les hacen faltan). Hace poco perdí una venta de un anillo de compromiso porque yo no le llegaba al precio, era 12% más barato en otro lado…

Y mi conclusión es, señores y señoras: el día que orgullosamente podamos decir que todo lo que compramos, lo compramos como ciudadanos hechos y derechos, cumpliendo lo que la ley nos manda, pagando los impuestos correspondientes y pidiendo factura por el valor correcto, entonces tendremos líderes éticos. El día que nosotros le dejemos de robar al Estado, y paguemos colaboremos con el erario público como se debe, el Estado dejará de robarle a sus ciudadanos.

Si queremos vivir en un mejor país y, sobretodo, dejarlo mejor de cómo lo encontramos a las generaciones que vienen, debemos ser coherentes. Les escribo estas palabras con todo el afán de que esta sea una nota de reflexión para cambiar nuestros hábitos y para que cumplamos con nuestras obligaciones como miembros de la sociedad.  Por mi parte, yo estoy segura que puedo mejorar en mi ética, es y será siempre prioridad para mí y mi negocio.

img_1159

 

8 comentarios sobre “Se vende ética

  1. Coherencia en todo Cristina, caminante se hace camino al andar, todo trabajo bien hecho tiene su recompensa, tu marca está ya fuera de la frontera, felicidades, guatemalteca ejemplo para l@s jóvenes que vienen atrás, trabajando honradamente si se puede, sigue cosechando buenos frutos

    Le gusta a 1 persona

    1. Me encanta tu reflexion al respecto de lo que debe ser tener ética en tu trabajo y vivir con ética ser consecuente a ella en lo que se hace se piensa y se dice.
      Te felicito por ser valiente y elegante mujer.

      Le gusta a 1 persona

  2. Cristina y Jorge, los felicito. Ese es el “mindset” empresarial que nos permite poner en alto la actividad empresarial del país, cuya imagen ha sido afectada por malas decisiones e ilegalidades cometidas por algunos. Ese tipo de práctica de cumplimiento de la ley a veces se ve como algo optativo cuando realmente es una obligación. ¡Adelante! ¡Pongamos en alto el nombre de Guatemala y el de la empresarialidad bien llevada!

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s